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de carne y hueso

Idealizar, la moda del día. Contar con los dedos cosas que te cambian la vida. Sentir, la magia de las ilusiones. Morir tranquilo sabiendo que inundarás mis visiones. Confiar, el gran enemigo. Sonreírle al bufón mientras saltás al vacío. Sellar, se unen los huesos. De un lado San Pedro, del otro, sabuesos. Vivir, el enigma eterno. Hacer tu camino en la arena virgen del tiempo. Llorar, un júbilo austero. Las voces te calman, las visiones te llevan al cielo. Caer, el chiste inevitable. No hay final si no te hacés dueño del hambre. Avanzar, la luz mañanera. La cabeza en lo alto, el puño rompiendo la ceguera.

el carrousel

Hoy arranco aquí este día cruel. Todos los vestigios del amanecer se unen para hacer un gran carrrousel, que no da vueltas, solo adelante. Ya no tiene sentido domar mis pies; se quieren soltar y bailar después. Solo puedo verlos desde el jardín, y ahora entiendo lo que me dijo aquél. Que corte mis hilos, que aprenda del cielo, que silbe tranquilo, que abra el sendero, que ame la tierra, que no tenga celos, y así disfrutar de lo que vendrá. Y sigo encendido, me arde la piel. Creo que ya no puedo dejar de ver cómo este puto día se hace atardecer, y yo no quiero irme de este carrousel. Que solo va al frente, que no tiene miedo, que sangra conmigo, que me pide fuego, que banca los golpes, que ve lo que siento, y solo hace lo que yo quiero hacer. Y solo me lleva adonde yo pueda ser.

la despedida

La despedida se camufla en cada abrazo apretado, en cada mirada que perdura. Se traduce en un chau que no quiere decir chau, y por eso mismo nunca es cómodo ni seguro; nunca se dice chau sin sentir que ese chau no puede ni tiene que ser el último, que dentro de un ratito va a venir otro chau, con otro abrazo y otro beso, seguido de otro chau y una mirada, seguido de otro chau más, y así infinitamente, hasta que la despedida sea una pérdida de tiempo tan grande que no se despida nadie más, jamás. La despedida se odia. Si fuese por ella, nunca hubiese nacido, porque sabe con certeza que su existencia va a ir eternamente esposada al dolor. Al dolor de un hijo que se va, de un amigo que ya no se verá, de un hermano que no se abrazará. Al dolor de una mujer que ya no se besará. La despedida se detesta. Y no se detesta solamente porque toda su vida va a ser un sufrimiento; se detesta porque hace que un pedacito pequeño de la vida de los demás sea triste por un instante; se detesta por t...

cimarrón

Está todo raro, como a punto de terminar. Sin embargo, sin cesar, los pájaros tienen hambre, las venas respiran sangre, y no piensan descansar. Cabezas frías allá afuera, y acá se entibian mercaderes. Se abren y cierran pareceres, pero jamás la lluvia es silenciosa. Solo me hacen falta cinco notas para romper estos grilletes. Si veo una hoja, la agarro, y le estampo un color vivo. Aunque en la paz esté lo mío, me imagino el agacharse, y mis órganos piden darse siempre que se escuche lo que miro. Ya no sé qué nos dijeron, si perdimos o ganamos. Los papelitos no conocen el descanso: cuatro veces se murieron, cuatro veces los vivieron. Solo la eternidad los hará pasto,

ni loco boludo

Era ya algo seguro el hecho de que, esta noche, me iba a morir. No sé bien cómo es que funciona, pero uno se da cuenta al instante. Es como oler una mezcla de aserrín, vainilla y jengibre, y saber que mañana no vas a estar en el mismo lugar, ni en donde estás ahora, ni en ningún lugar por el que hayas pasado antes. Pero no es una desesperación espontánea; es más bien como una paz impresionante, que te va envolviendo desde la punta del zapato hasta las manos, y después sigue por la cabeza. Despacito, una nube subiendo. Tampoco entiendo qué es lo que la provoca. Uno va caminando como  – cree –  siempre lo hizo, pero en un momento ves que estás parado, mirando todo alrededor y no entendiendo nada. Pero no te preocupás, porque ya no te interesa más nada. Total, vos ya sabés que te vas a morir. ¿De qué mierda te sirve seguir llevando esos cheques al banco? ¿Para qué seguís mostrando esa cara de normal a todos, si a todos no los conocés, ni los vas a conocer ya? Por eso fue que...