Ir al contenido principal

Entradas

vivir no es solo esto

Quien piense que vivir es solo esto que venga y me lo diga de frente que se acerque y me escupa sus palabras acerca de la felicidad que yo acá tirado en medio de un salón rojo gigante sangrando las mastico las trago y las vomito transformadas deformadas vueltas dolor y contracción del estomago del pecho contracción del alma pero siempre apretándolas como órgano propio órgano mío salido por mi boca extirpado de mis tejidos que acunaron el grito el grito mío el grito del polvo del que venimos y al que solo volveremos si en las grietas de nuestras manos corren sangres de dicha y de tristeza mezcladas en una sola sustancia melaza rojiza como este salón al que veo desde abajo tirado llorando riendo sabiendo que los dolores y los placeres no existen el uno sin el otro que estoy tirado esperando que me vengan a decir que vivir es solo esto solo esto estar tirado doliendo goza...

las marcas ardientes

Soy nada dice la nada y todos en silencio le creemos. Llevamos las marcas ardientes de la historia, las ocultamos, herejes, herrajes de una vida que fue y queremos que deje de ser, puerta vaivén de lo que escapa a nuestro riguroso control poblacional de sentimientos. Llevamos las marcas ardientes de nuestra historia, esperando transformarlas en letra, en flor, en movimiento, tallándoles una coma en donde había un punto, creyendo en nuestro dominio del mundo, de nuestro mundo, estirando hasta el absurdo el todo pasado, obligado a ser todo futuro. ¿Qué pasa cuando la nada nos grita en nuestra cara helada que lo es todo? Llevamos las marcas ardientes de nuestra historia, avergonzados (las marcas que arden siempre avergüenzan), llovidos por los ojos del mundo, los ojos felices del mundo hermoso, que miran como en el zoológico la jaula de los quemados, de los que sin darse cuenta escriben amor más de veinte veces...

mierda

Mierda.  Todo alrededor está hecho mierda.  Tecleo en la pantalla de este teléfono estas palabras, alzando de vez en cuando la mirada, y lo único que veo es pura mierda.  Mi cabeza está quieta, anclada en un mundo que gira y gira.  Todo gira sin parar, gira en todas direcciones. ¿Por qué mi cabeza no puede girar también? ¿Seré el único que ve la ruina, la destrucción de todo lo que antes funcionaba, lo que antes se mantenía en pie? ¿O será que todo me parece hecho mierda porque estoy equivocado, y lo que está destruido es lo que yo pienso que funciona? Pueden ser mil cosas, pero sigo viendo pura mierda. Ya nada podrá ser como antes. Nada. He llegado al punto de desear la sonrisa idiota, la anestesia efectiva frente al desastre. ¿Resignarse ante la destrucción, o asimilarla como lo que está bien? Quiero patalear feliz en este mundo hecho mierda, levantar pedazos de paredes rotas y coches bombardeados y tirárselos a otros como bolas de nieve, llorar de ri...

cáctus en flor

Esto es un testamento en contra de la persona que peor puede hacerme, un palabrerío inerte, sin valor alguno, solo para que el alma capaz de oscurecer la mía sepa que no lo logrará, que aquí estoy, parado, resistiendo las tormentas de viento y tierra que no se cansa de arrojarme.  Esta huella sin sentido es para aquel ente despiadado que habita en los rincones de sombras, mirando desde allí mi respirar alegre, y me tira piedras; un rincón tan oscuro y húmedo que ni él mismo tolera. Este quejido es, quizás, para rascarme el espíritu, pero no como se rasca la cáscara seca de una herida que pronto comenzará a sangrar, sino como una cosquilla insistente y tierna en la barbilla de un gato que levanta su cabeza para que sigamos rascando. Esto es un recordatorio para mi ser del pasado, para que sepa que sí, que caí, pero que también me levanté, con el codo lastimado y manchado de barro. Esto es una advertencia para mi ser del futuro, para que sepa que sí, que me l...